Implantes faciales , aplicaciones y materiales

Implantes faciales , aplicaciones y materiales

Publicado: 20 noviembre, 2021

Las opciones de tratamiento para el rejuvenecimiento del tercio medio facial incluyen procedimientos de lifting, rellenos sintéticos inyectables, grasa autóloga e implantes faciales. Cada opción de tratamiento trae ventajas y desventajas, pero en la opinión de este autor, los implantes del tercio medio de la cara por múltiples razones son una elección óptima en el promedio de los pacientes. Los implantes faciales son una solución única para aumento en el envejecimiento de la cara y realzan la cara juvenil, Aunque existe muchos tipos de lifting y procedimientos de relleno, los implantes faciales ofrecen una solución permanente pero reversible. Esto suena como un oxímoron, pero el hecho es que cuando son colocados en el plano subperióstico y anclados con tornillos de fijación, no hay hacia dónde puedan ir, no descenderán o se desplazarán con el resto de los tejidos blandos de la cara que envejecen, por lo tanto, son permanentes. Los implantes de Silicon pueden ser removidos fácilmente, porque se rodean con una cápsula bien definida y removerla solo toma unos minutos. El procedimiento del lifting recaerá, los rellenos temporales serán absorbidos, las inyecciones de grasa pueden atrofiarse y los rellenos permanentes pueden volverse ptósicos con los tejidos blandos circundantes, así que las ventajas del aumento permanente son obvias.

Los implantes faciales vienen en una vasta variedad de formas, tamaños y materiales que los hacen convenientes para casi todos los pacientes. Ellos también pueden ser fabricados con diseño asistido por computadora (CAD- CAM, siglas en inglés para Computer-assisted design/ Computer – assited manufacturing). Los implantes faciales proveen aumento en tres dimensiones y son también útiles, puesto que pueden cambiarse fácilmente para tamaños más pequeños o más grandes.

Existen numerosos materiales de implantes aprobados por la Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos: la goma de silicón, politetrafluoretileno expandido (PTFE) y polietileno poroso. Todos estos implantes son biocompatibles y aunque cualquier implante puede tener éxito cuando es debidamente integrado, cada material tiene sus ventajas y desventajas.  Muchos cirujanos utilizan implantes de polietileno poroso, pero estos pueden tener desventajas significantes; si son rígidos, no se adaptan a la anatomía del hueso subyacente y al igual que los implantes flexibles, son difíciles de recortar y ajustar. Cuando se colocan implantes flexibles, pueden utilizarse incisiones pequeñas y los implantes pueden ser torcidos o doblados para facilitar la inserción. Si un implante sólido y duro se asienta fuera, en el hueso, su lomo puede ser muy afilado y palpable, mientras que un implante flexible y suave será mucho menos notable. La mayoría de estos inconvenientes no son críticos, pero el inconveniente más grande de los implantes de polietileno poroso es su dificultad para ser removido. La naturaleza porosa del material hace que se integren a los tejidos de forma significante. Esto puede ser una influencia positiva en términos de estabilización del implante, pero también presenta dificultades extremas cuando se intenta removerlos.

Muchos cirujanos han invertido muchas horas difíciles en remover los implantes de Polietileno poroso. Puesto que no hay un tejido fibroso de encapsulación y un tejido distinto crece en su interior, su remoción poder muy traumática y no es raro alterar los músculos y otros tejidos blandos que se unen a la superficie del implante.  

Esto puede dañar también los nervios circundantes que son atrapados en dicha masa de tejidos. Tales implantes pueden volverse tan adherentes que llegan a fragmentarse durante su remoción, dejando diminutos pedazos remanentes que son difíciles de remover o desbridar completamente. Los implantes sólidos de PTFE pueden a veces ser difíciles de remover también, aunque no al punto de los implantes porosos. Los implantes de goma de silicón quedan como los implantes más fáciles de remover, por sus cápsulas fibrosas bien desarrolladas. Cualquier cirujano que coloca cualquier tipo de implantes faciales debe anticipar las cualidades positivas y negativas e informar al paciente el problema potencial.

Los implantes de mejillas han existido durante décadas y han caído dentro y fuera por varias razones. Uno de los más grandes problemas de los primeros implantes y la posición recomendada de los mismos producían resultados en “bloques” poco naturales, que eran muy aparentes. Ellos también eran usualmente colocados a un nivel alto en el complejo cigomático-malar, dando a los pacientes una apariencia exagerada y poco natural.